Duelo: ¿Es normal lo que siento? Pautas para superarlo.






En este vídeo te hablo del duelo:


¿Es normal lo que siento? Pautas para adaptarse a la pérdida.


Perder a un ser querido es una de las etapas vitales más difíciles por la que pasamos los seres humanos.

Si te encuentras en esta situación, seguramente te sientas mal por el hecho de pensar que no volverás a estar con la persona que se fue, de no poder retroceder el tiempo, por no abrazarla de nuevo…

Su despedida y su ausencia… duelen.

Y con ese dolor aparecen sensaciones, tanto físicas como en forma de pensamientos y emociones que, a veces, cuesta soportar.

Si has perdido a alguien importante, tal vez te preguntes si lo que estás sintiendo es natural o no.

Por ello, he creado este artículo para explicarte algunos pensamientos, emociones y síntomas más habituales en la elaboración del duelo.

Además, te he dejado unas pautas que a muchas personas les ayudan a sentirse mejor.


a) Emociones:

Enfrentarse a la muerte de alguien que queremos, desequilibra nuestro mundo. Por esta razón, puede ser que experimentes emociones que van desde la tristeza al enfado, pasando por la culpa y el autorreproche.


La más común de las emociones es la tristeza, normalmente por la mera ausencia, y por no poder estar de nuevo con la persona que se fue. Si sientes tristeza, permítete llorar las veces que necesites.


La culpa y el autorreproche suelen aparecer por pensamientos asociados a cosas que teníamos o no teníamos que haber hecho cuando la persona que perdimos aún vivía. Si esto te sucede, debes saber que la mayoría de creencias asociadas a la culpa son irracionales, y no existen motivos reales para culparte.


Otras emociones frecuentes son la ansiedad, la fatiga, la apatía, la impotencia y/o la soledad. Normalmente son más comunes en las primeras etapas del duelo, y pueden ir disminuyendo a medida que se atraviesan las demás fases.


Si te cuesta gestionarlas, te duelen demasiado o notas que se intensifican con el tiempo, no dudes en pedir ayuda psicoterapéutica.



b) Pensamientos:


Además de las emociones que te menciono, algunos pensamientos habituales que puedes tener son incredulidad, especialmente si no estabas preparado para despedirte de la persona que se fue; la confusión… por ejemplo, ¿notas que te cuesta concentrarte, u ordenar pensamientos?; la preocupación… ¿tienes obsesión constante de pensamientos sobre la persona fallecida? ¿o pensamientos obsesivos sobre cómo recuperarla?


Estas formas de pensar son propias del duelo. Y también lo es el sentido de presencia… ¿sientes que la persona que se fue aún está de alguna manera? o incluso ¿tienes alucinaciones visuales o auditivas? Estas últimas suelen ser experiencias ilusorias pasajeras y por lo general, no predicen un duelo más difícil.


Si todo o algo de esto te pasa, y necesitas que un profesional te ayude a minimizarlo, también es un buen momento para solicitar acompañamiento psicológico.


c) Síntomas físicos:

Los síntomas físicos incluyen falta de aire, opresión en el pecho o la garganta, vacío en el estómago, boca seca, debilidad muscular, falta de energía y/o hipersensibilización al ruido.


Estas somatizaciones no son más que representaciones corporales del dolor emocional que soportamos en el duelo. Por ello, pueden reducirse con ayuda psicoterapéutica.


d) Síntomas conductuales:

Entre las manifestaciones conductuales, es habitual encontrar personas con problemas del sueño o trastornos alimentarios, sueños con el fallecido, distraimiento, falta de atención, aislamiento social, búsqueda constante de la persona perdida o evitación de los recuerdos, suspiros y coleccionar objetos de la persona que no está.


e) Pautas para adaptarte a esta situación:


Aquí te dejo algunas pautas que pueden ayudarte a adaptarte a este momento complicado de tu vida:


-Darte un espacio y tiempo para sentir: A pesar de que cuesta encontrar momentos para la reflexión y conectar con el mundo interior, es importante priorizar un tiempo para ello. Por ejemplo, escribir acerca de cómo te sientes y cómo te afecta el cambio, te generará alivio.


-Dar sentido a la pérdida: Aceptarla en vez de negarla, sin tratar de luchar para que los pensamientos obsesivos se vayan. Da la bienvenida a todo lo que ocupe tu mente y déjalo estar. Esto hará que vivas la pérdida con más coherencia, y observes los sucesos con más perspectiva.


-Ritualizar la pérdida: Si un funeral o entierro no es suficiente para ti, o no va acorde a tus necesidades, deja que tu creatividad, tus valores y lo que tu cuerpo y mente estén pidiendo tomen forma real.


A veces, algunos gestos como plantar árboles, honrar a un ser querido a través del arte, por ejemplo, pueden ayudar a la aceptación y a la despedida.


-Encontrar una oportunidad en la pérdida: Observa cuáles son tus prioridades vitales ahora, qué has aprendido de esto. Reconstruye tus proyectos o relaciones para sentirte mejor y más acorde a tus valores ahora.


-Confía en alguien y no te compares con los demás:

Por un lado, es importante que encuentres personas de apoyo con quien compartir las responsabilidades que acarrea una pérdida.


Por otro lado, es fundamental que no intentes gestionar cómo las personas de tu alrededor tienen que sobrellevar el duelo, ni compararte con las etapas que atraviesas tú o las que atraviesan otros/as. Cada persona es un mundo y pueden aparecer diferencias significativas. Todas son legítimas.


-No luches contra el cambio: La muerte de un ser cercano es un suceso vital estresante, y cuesta aceptarlo. Es esencial darse tiempo para ello, sin resistirse. A veces, querrás que el tiempo vuelva hacia atrás, y es natural. Sin embargo, no trates de negar los cambios que vienen, y crece con ellos.

Tampoco te agobies por no avanzar tan rápido como quisieras. Cada proceso requiere un ritmo.


-Canaliza tu estrés de manera saludable: Ese estrés que conlleva este momento difícil, puede canalizarse de manera constructiva o destructiva. En el segundo de los casos, aparece en forma de ansiedad, agresividad, etc.

Sin embargo, darte espacio para todas las pautas anteriores, y practicar actividades físicas, meditativas o artísticas, te ayudará a que el estrés salga de tu cuerpo de una manera más sana.



Si quieres conocer más sobre el duelo, te he dejado otro artículo:



Si deseas sentirte acompañado/a de ayuda psicológica, estaré encantada de brindarte mi apoyo. Podemos hablar unos minutos sin coste y sin compromiso, antes de iniciar tu proceso.




Un abrazo,


Maite

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© 2020  Maite González Serrano