Ansiedad: ¿Cómo entender y reducir mi ansiedad?







Este vídeo es para ti si...


Tienes ansiedad, esa sensación de tener un nudo en el pecho, o dificultad para respirar.


Te cuesta dormir.


Te preocupas mucho por algún tema en particular, o piensas mucho en el futuro.


Te agobian la incertidumbre y la falta de control.


Eres consciente de que algo te ocurre, pero no puedes gestionarlo.


Sé por lo que estás pasando, y te puedo ayudar:



a) La ansiedad: Qué es.


La ansiedad no es más que una respuesta natural de tu cuerpo ante las adversidades. Es una reacción necesaria que nos alerta de que algo difícil sucede, y hasta cierto punto, es sana, porque gracias a ella somos capaces de generar una respuesta ante el problema.


Imagina que, ante cualquier amenaza, física o psicológica, ya sea un huracán, un cambio de trabajo o un reproche de tu pareja, no fueras capaz de visibilizar lo que sucede, ni de reaccionar.


¿Qué ocurriría? En el primero de los casos, el agua te arrastraría; en el segundo, no serías capaz de tomar una decisión de cambio, o de buscar la oportunidad para un nuevo trabajo; en el tercero, vivirías ajeno al problema de pareja, por lo que no podrías discutirlo, ni solucionarlo.


En todos los casos, las consecuencias serían poco deseables.


La ansiedad no es otra cosa que la alerta de tu cerebro, pre-ocupado, para decirnos "haz algo: ante esta situación debes ocuparte".


Sin embargo, la ansiedad se vuelve un problema cuando es desmedida, generalizada, o está fuera de lugar, viviendo como amenazantes situaciones que realmente no lo son. Entonces los síntomas se agravan y no sabemos cómo gestionarlos.


¿Sientes que esto te ocurre? No sabes de dónde viene tu ansiedad. Sobre todo, no sabes controlarla, reduce tu calidad de vida e incluso te puede llegar a dar miedo.


La psicoterapia puede ayudarte a conocer su origen y a dominar técnicas que te permitan tomar el control de los síntomas.


Por ejemplo, en este artículo te propongo un breve ejercicio de tres pasos, para identificar y mejorar tus síntomas de ansiedad.


Además, te brindo información sobre algunas de las causas que la puedan estar originando, para que tomes conciencia de ellas y puedas hacerlas desaparecer.



b-Técnica para controlar la ansiedad:


-Lee las tres preguntas que te planteo a continuación. Después, con los ojos cerrados, observa el estado natural de tu cuerpo y tómate un tiempo para responderlas.


¿Dónde sientes tu ansiedad?


Si tuvieras que ponerle color y forma… ¿Cómo dirías que es?


Cuando piensas en la ansiedad ¿Qué tipo de pensamientos asociados puedes identificar?


Si ya te has tomado un tiempo para cerrar los ojos y responderte a estas preguntas, te invito a continuar leyendo:


Es muy probable que hayas sentido la ansiedad en el pecho o en el estómago. Incluso como dolor de cabeza.


Seguramente le hayas puesto un color que te irrita o te entristece, y una forma que acapara tu interior.


Respecto a los pensamientos, tal vez sean del tipo "no me gusta", "quiero que desaparezca", "es incómoda", "me recuerda a este problema", etc.


Normalmente la ansiedad nos genera una sensación de rechazo, y es precisamente esa actitud hacia ella la que hace que persista, e incluso se agrande.




-Ahora piensa ¿Qué sucedería si en lugar de querer deshacerte de ella, pudieras, por unos momentos, invitarla a estar contigo y aceptarla?


Puedes probar a cerrar los ojos nuevamente y, sin luchar contra esa ansiedad, pensar en alguna frase de aceptación como: "la ansiedad no es tan grande, solamente es un espacio localizado en el pecho", "es transparente", "cuando pienso conscientemente en ella me doy cuenta de que NO me acapara todo el interior", "de cierta forma, puedo sentir que mi pensamiento está por encima de la ansiedad, y no la ansiedad por encima de mis pensamientos".


Saber identificar, "materializar" y relativizar la sensación de ansiedad es muy importante para aceptarla, durante el tiempo que sea necesario hasta que desaparezca.


¿Te has atrevido a probar el ejercicio? Si es así, te felicito.


Si te has resistido a probarlo, te invito a observar si esta resistencia puede significar algo, y a cuestionarte ¿a qué se debe? (Incomodidad, miedo, pereza, etc. ¿Por qué crees que sientes esto?).




-Por otra parte, da un paso más y permítete sentir gratitud. Para poder sentir gratitud ante la ansiedad, es importante tener en cuenta dos cosas:


Por un lado, entender que la ansiedad está jugando un papel y tiene una función. Por alguna razón, estás viviendo como amenaza una circunstancia que no es adversa. Por algún motivo, has aprendido a sentir "peligro" ante ciertas situaciones.


Es importante comprender que la ansiedad te está ayudando a protegerte de algo.


Por otro lado, es importante entender que al vivir una ansiedad desproporcionada, tú mismo/a te estás cuestionando que esta ansiedad no es sana ni necesaria para ti.


Por lo tanto, la ansiedad generalizada te está ayudando a darte cuenta de que no quieres vivir con ella, y quieres hacer algo para ponerle remedio.


Éstas son razones para sentir gratitud y verbalizar frases como "es bueno que la ansiedad esté aquí para avisarme de algo, tiene una función que he aprendido, y puedo descubrir cuál es, para entender su origen y modificarla".



Para mayor efecto, te recomiendo cerrar los ojos y repetirte alguna de estas afirmaciones. O escribirlas en una libreta.



-Finalmente, podrías ir más allá, y decirte "la ansiedad me permite ahondar en su origen, e iniciar un proceso de cambio, donde descubra aspectos de mí mismo/a que antes desconocía".

"La ansiedad es positiva, porque me permite solucionar lo que está latente".


Así, puedo probar a decirme a mí misma/o: "la ansiedad es, por tanto, el inicio para tomar conciencia de lo que debo resolver y le agradezco, de hecho, por ser una herramienta ".


Se trata de aprender a ver a la ansiedad como aliada, no para toda la vida, pero sí para comprender lo que ha venido a enseñarme ahora.



Está estudiado que los ejercicios de aceptación y gratitud, junto a otros pautados por un profesional, de manera frecuente y ordenada, pueden reducir la ansiedad.


Además, si completas esta tarea con reflexiones que te permitan identificar el origen del problema y así solucionarlo, mejorarás tu salud y te sentirás liberado/a.


A continuación, te dejo algunas de las causas que puedan estar generando tu ansiedad y pueden servirte de ayuda:




c-Motivos de la ansiedad:


La ansiedad puede aparecer en diferentes circunstancias del día a día, como es el trabajo, la familia y/o la pareja, las relaciones sociales…


Por ejemplo, si piensas en alguno de los escenarios mencionados:


¿Te exiges demasiado, estableces objetivos que luego no te dejan satisfecho/a?


¿El control de las situaciones se te va de las manos, sientes mucha responsabilidad y te cuesta tomar decisiones?


¿Te cuesta reconocer y poner límites? ¿O aceptarlos?


¿Y gestionar los conflictos?



Por otro lado, la ansiedad aparece como preocupación asociada a la falta de control sobre el futuro, el miedo a la incertidumbre; incluso a las enfermedades, la vejez o el desenlace de la vida.


¿Has sentido esta sensación de estar angustiado/a porque no sabes qué va a pasar?


¿Quieres tener en tus manos el control y el conocimiento de lo que ocurrirá en los próximos días, semanas o meses?


Aunque no le encuentres relación aparente, todas estas preocupaciones que te producen ansiedad están condicionadas por una serie de factores:


-Las vivencias pasadas o actuales, las relaciones familiares-sociales. Las normas y límites interiorizados como consecuencia de dichas relaciones.


-El grado de seguridad percibida, la autoestima y autonomía que desarrollas.


-La manera aprendida para auto expresarte.


-El autoconocimiento y el auto-control, físico y emocional.


-Los pensamientos asociados a todo lo anterior, si son destructivos, y las emociones que éstos te producen, son fuentes principales de tu ansiedad. Es un cúmulo de variables, tan grande y enredado, que resulta difícil de entender.


La psicoterapia te puede ayudar a tomar conciencia de todos estos aspectos, y generar cambios que resulten vitales para reducir la ansiedad.


Si quieres continuar leyendo y reflexionar, puedes dirigirte a los siguientes enlaces:





Espero que este texto te haya sido útil.


Y, si crees que puedo ayudarte, no dudes en contactarme. Estaré encantada de acompañarte en tu proceso de mejora. Podemos hablar unos minutos sin coste y sin compromiso, si así lo necesitas antes de iniciar un proceso.





Un abrazo,


Maite

9767 visualizaciones1 comentario

Entradas Recientes

Ver todo
images.png

© 2020  Maite González Serrano